Salven a la Luz

Posted by Cesar Andres | 10:03 AM | 0 comments »

Sobreviví a las lecciones, pero no las recuerdo concientemente, las 5 lecciones ahora son parte de mi subconciente, me falta mucho por aprender.

Lo que les voy a contar, pareció tan real que cuando cierro los ojos puedo sentir el miedo de aquella noche.

Comenzó como muchas otra veces, por el camino "del silencio", dirección Oeste, algo me dice que me detenga, obedezco a mi subconciente.

Estoy frente a un gran árbol de higos, es inmenso tiene unas formas extrañas, las hojas se mueven y simulan formas humanas. Escucho voces dentró.

- ¿Debo tocar? ¿Es una puerta? ¿Porqué no tengo las respuesta correctas?

Estiro mi mano hasta tocar la higuera. Esta fría y recorro sus formas buscando la fuente de las voces. Comienzo a rodearla de algún lado deben provenir.

Encontre una marca parece un corte, tiene la forma de .. de..

- Ahhhh!

Una mano emerge y me sujeta.

- Sueltame! Maldito sueltame!

La mano es seguida de un brazo, y otras mano más aparecen. Luchas contra todas, golpeo a las que puedo, son demasiadas.

Soy absorvida con la fuerza de 1000 hombres arrastrandome a las entrañas de la nada.

- Despierta niña.

Abrí los ojos y volví a mirar, ¿un Desierto? ¿Cómo es posible? - Mi cabeza parece estallar, dolor y más dolor.

El anciano me dice, - Soy Postigo, Tienes que buscar a la luz y salvarla, para hacerlo entra al cuarto de la verdad, y buscala. Rápido no tienes tiempo vienen por ella.

- ¿Por qué yo?
- Porque tienes el corazon puro y puedes entrar al cuarto de la verdad.

Me pregunto, ¿debo de creerle? Ese rostro de desesperacion me convence. Me cruza una idea de abandonar todo.

- ¿ Los escuchas ?? - Me dice
- ¿Qué son?
- Apúrate. Y me señala por donde ir.

El cuarto de la verdad parece una capilla pequeña, una escaleras y una entrada, tiene ventanas grandes muy grandes. Cuando entré, se cerro la puerta.

Lo increible fue como en ese momento lo que ves por las ventanas se convierte en la verdad, la gente ya no tiene rostro humano, tiene caras amorfas, y formas mutantes. Ya entiendo, es la verdad la que estoy mirando.

- ¿Por qué solo puedo pensar en que "La luz debe tener forma de luz"?

Gran error la luz es una niña, de cabellos negros, se la ve perfecta a través de las lunas. Escucho un estallido, la muralla de la cuidad vuela en pedazos, el miedo me invade. Corre Angela.

No entiendo, no soy Angela en mi vida. Pero aca siento que lo soy. Mejor no pensar y correr. La niña me espera,

- Vamos bebe y la cargo.
- Ya es hora - me responde - Tenemos que salir de aca, vamos a la salida norte.

Los que vienen con ella son altos, de color de la plata y no tienen rostro, nada los detiene.

Ya veo las grandes puertas abiertas, el anciano me sonrie.

- Niña. nosotros los detenemos, salgan y entren a las cuevas.

Sigo las órdenes, me acompañan 12 soldados, todos jovenes. En las cuevas no se ve nada, huele a humedad, ya no suena nada vuelvo a respirar.

- ¿A dónde vamos?
- A la cúpula, donde la luz estará a salvo, me responden.
Miro a la niña a los ojos y le pregunto ¿Quién eres?
- Tú lo sabes.

Y seguimos por lo que me parecieron cientos de miles de metros. Cuando veo la salida me apresuré a caminar, uno de los soldados me detiene.

- Espera acá
- Pero, ¿por qué?
- Espera acá

Ellos salen, senti que el tiempo se detuvo por un instante, mientras parpadeaba, cuando los abrí vi uno de los hombres color plata asesinandolos.

Mi primera reacción correr tan lejos como sea necesario. Solo escucho mi respiración, y no veo nada. El miedo te hace sacar fuerzas de la nada.

Cuando creí estar salva me interceptaron, y grite tan fuerte que mis oidos sumbaron, el instinto me obligo a retroceder y cuando mi espalda dio contra la pared senti el olor a muerte. Una gota de sudor frio bajo desde mi frente, y cerre los ojos.

Los cerre tan fuertes que parecia que nunca se volverían a abrir, me dije no temas bebé, no temas. Pero era mentira, la niña no exclamo nada y me sujeto con más fuerza.

En un segundo que fue eterno, de la pared salieron manos y me jalaron hacia la nada. Estaba a salvo.

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